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miércoles, 27 de enero de 2016

Algunos piensan que el amor se puede medir por la cantidad de mariposas que sienten en el estómago. Otros piensan que el amor se mide en un puñado de flores o utilizando la expresión "para siempre". Pero el amor sólo se puede medir de verdad a través de los actos. Éstos pueden ser pequeños, como pelar una naranja para la otra persona porque sabes que no le gusta hacerlo, pero lo son todo.
- M. Keyes

viernes, 6 de noviembre de 2015

Echar de menos

"Te echo de menos" qué bonita expresión, qué profunda, y qué bien aceptada está socialmente...
El hecho de echar de menos a algo o a alguien no significa que lo quieras otra vez de vuelta en tu  vida. Hay personas que han sido muy importantes para ti, y de hecho lo seguiran siendo, porque ya han formado parte de ella...Momentos y situaciones que han generado en ti intensos sentimientos, a los que has dedicado mucho de tu tiempo. Puedes echar de menos esa dedicación, esos sentimientos, esa compañía...pero probablemente si te preguntaran si verdaderamente quisieras experimentar esa situación, esos sentimientos o esa compañía, en muchos de los casos la respuesta sería negativa. Porque lo echas de menos. Sí. Pero ya no lo quieres de vuelta. 

Te ha servido para aprender, te ha brindado la oportunidad de sentir, pero tal vez, no haya sido lo necesariamente positivo y satisfactorio para quererlo de nuevo en tu vida.

Pero ¿qué sucede cuándo una situación o una persona te ha proporcionado de una forma u otra sentimientos o sensaciones positivas y placenteras?
Pasa que "SÍ" la echa de menos. Pero yo no lo llamo así. Para mí eso se traduce en: Quiero volver a sentirlo, quiero volver a experimentarlo. 

Ahora en sólo cinco palabras:

 TE QUIERO EN MI VIDA


 



 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

No quiero un diciembre sin ti

Temía que algún día llegase a pasar, que la tortura de vernos y querer tocarnos me llevase a escribir para intentar que dejase de doler.
Y ojalá tuviese trazado un plan y como quien coloca las piezas de un puzzle pudiese entender qué llevas en ese corazón en llamas.
Y ojalá el casi hubiese decidido adentrarse en la aventura y vivir para recordar aunque solo fuese para evitar que duela cada zona que haya rozado tu sonrisa y así, poder equilibrarme en tu mirada.
Pero la vida todavía no te ha dolido lo suficiente y vuelves a lamentarte en imperfecto. 

Y no quiero un diciembre sin ti, no quiero una resaca sin tu sonrisa en mi pecho, no quiero que vuelvas a decirme que nada puede ser cuando queremos darnos todo.
Y aquí estoy, con un cigarro en la mano, intentando hacer círculos como las ruedas de aquel tren en el que decidiste marcharte. El humo llega hasta mis pulmones sin que yo me dé cuenta y creo que fue así como quemaste mi corazón.
Recuerdo que también quise dejarlo, pero cuando llegó el día en el que empezó a doler, mi corazón ya estaba hecho cenizas. A veces me pregunto si no viviríamos mejor en el mundo de los muertos, allí las palabras ya no significan nada y podría enamorarme del silencio.


domingo, 18 de octubre de 2015

Locura

Estaba loco, pero a mi me encantaba su locura con esos aires maduros que dejaban ver toda su niñez. Me hacía sentir libre, tan libre que ni los pájaros podían verme volar. Cuando estábamos juntos era como si nuestra historia fuera paralela a nuestra vida real.
Había una fuerza sobrehumana que hacia que no pudiéramos mediar palabra que ambos no podíamos decirnos nada, solo besarnos . Ese tipo de besos que te atrapan, ese tipo de besos que no puedes contar a tus amigos, ese tipo de besos que si me cortan ahora no podría sangrar, porque tienes la sangre tan congelada que te cortaría ella a ti primero . Escondidos en lugares donde nunca nadie pudiera encontrarnos. El amor no deberia ser escondido.
Nadie en su sano juicio podría no enamorarse de un loco. Un loco que te sorprende después de trabajar, que no le importan los kilómetros recorridos porque se los come y te deja sin nada. Un loco que es capaz de amarte incluso en la distancia. De ese tipo de locos que atrapan, que transforma realidades en noches.
Pensándolo fríamente podría parecer ser la peor forma de demostrar a alguien tu amor por el , pero en nuestra situación y a estas alturas ya no me daba miedo amar a un loco, porque el hizo de mi vida una jodida locura. 
 

Los ojos de Julieta

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Amor, amor

Se necesita mucho valor para amar a las mujeres marcadas por el pasado, aquellas de carácter fuerte, pero de un corazón bueno. Se necesita mucho amor para curar las heridas, las desilusiones y sobretodo se necesita ser inteligente. Porque son tan maduras y tan experimentadas, que ya no creen en lo que sienten, si no en lo que estés dispuesto a hacer por ellas...
Buddha Bar - Amor Amor


 

miércoles, 19 de agosto de 2015

Enamorate

“No puedo pedirte que te enamores de un extraño, eso es absurdo; pero, quiero pedirte que, al momento de entregar tu corazón, lo hagas a sabiendas de que quien está a tu lado, es un hombre que sabrá amarte y apreciarte por la mujer que eres.
Quiero pedirte, que te enamores de un hombre de verdad; uno, que te persiga con la mirada, como un león hambriento; y que, se pierda en el brillo de tus ojos, aún en la oscuridad. Enamórate de un hombre, para el cual tú seas la única mujer en este mundo; y, que sea capaz de construirte un castillo, aunque solo tenga un lápiz y papel.

No puedo pedirte que te enamores de un hombre que lo haga todo; sin embargo, te pido que te enamores de un hombre que esté dispuesto a hacerlo todo por ti.
Quiero que te enamores de un hombre con la suficiente hombría para cocinar por las noches, o cuándo estés cansada. Un hombre que pueda coser un botón de tu blusa favorita, para que puedas llegar a tiempo a esa reunión; y, por qué no, que te diga al oído que: todo estará bien.

Enamórate de un hombre que valore a Dios, a la familia y los amigos. Pues en la vida, necesitará de todos ellos. Y, si es un ladrón, procura que te robé solo algunos besos; pues, ya te habrá robado el corazón.
Quiero que te enamores de aquel que acaricie tu rostro y juegue con tu pelo, así sabrás que su mente está solo contigo. Cualquiera puede decir un “te amo”; pero, el amor se demuestra cada día, y en los pequeños: “te quiero"..
Quiero que te enamores de un hombre que procure llenarte de alegría; y que te haga sonreír, aún en tus días más difíciles. Enamórate de aquel hombre, que no se aproveché de ti, ni aún en tus momentos de vulnerabilidad. Un verdadero hombre te respetará, incluso, cuando tú no quieras.

Enamórate de un hombre que no haga alarde de los bienes que tiene; sino, que sepa apreciar y valorar todo aquello que ha vivido, las personas con las cuáles ha compartido y las experiencias que en la vida ha acumulado.
Enamórate de alguien a quien le guste cocinar y ejercitarse, así tendrás la excusa perfecta para comer tus caprichos; y luego, pasar el tiempo juntos: “quemando esas calorías”. Quiero que te enamores de un hombre que esté dispuesto a llevarte la contraria; y, que tenga un punto de vista distinto al tuyo. Así, en la salud, la distancia o la enfermedad, sabrás que siempre podrás contar con alguien que estará a tu lado: a pesar, de cualquier diferencia.


Enamórate de un hombre que te tenga presente a cada momento del día; y, que te llene la vida de detalles. Un hombre, que jamás te oculte lo que siente; y te diga, lo que necesitas saber. Quiero que te enamores de alguien que sepa escucharte, aún en el sórdido silencio del olvidó.
Enamórate de un hombre que sea libre, que sea tuyo; que te amé, y que se deje amar por ti. Enamórate de alguien que, aunque no sea yo, te haga feliz.
Al final, si aún no has comprendido, eres tan digna de este amor tan tuyo y tan mío, que aquél de quién te enamores sabrá, que: sólo un hombre de verdad, es digno de ti.
No te conformes con menos… Nunca bajes el listón de lo alto.

Te lo dice:
UN HOMBRE ENAMORADO DE TI.
TU PADRE”

viernes, 24 de julio de 2015

ELLA

Ella es rubia y en verano se vuelve morena. Ella es mi día y me da las buenas noches. Ella es hambre y sed cuando se aleja. Pero si se acerca, ella es fuego.
Capaz de dejarme sin palabras, ella escribe nuestra historia.
Jugamos a ser dos en uno de pequeños y decidimos que era demasiado pronto.

Ella es locura y la cura de este corazón perdido. Ella es paz cuando se desnuda y guerra si decido marcharme. Necesita sentirse querida y le tengo preparado todo lo que ella necesita.
Pasearía cada noche por sus caderas sin cansarme de las vistas.
Ella fue en casa, Madrid y Granada. Es, en la distancia. Y será, donde ella quiera que sea. Tiene dos playas como ojos candidatas a premio nacional. Y una piel que si la rozas comprendes donde empieza el camino de la felicidad.
Construimos la casa de nuestros sueños y le pusimos nombre a los hijos que nunca tuvimos.
Ella tiene todo lo que siempre he necesitado, sin saber que pagaría un precio demasiado alto.
Ella es el amor de mi vida, aunque todavía está por confirmar.

viernes, 3 de abril de 2015

AMOR POR TANGOS

Cuentan que cuando suena el levante,
por las playas de San Lucas, se escucha una bulería.
Es el llanto herido de un gitano que pregona su penita,
navegando rio arriba.

Lo arropan la noche y las estrellas,
lo vendice la luna que le hace de madrina.
Y se va perdiendo en el silencio caminito de unos besos,
que le devuelvan la vida.


Y escondida en los muelles de Coria
la otra parte de la historia, una gitana de la vega
vive entre suspiros y esperando que el viento traiga ese barco
sentadita en la escollera,
se ha puesto un vestido de lunares, sus pendientes de corales,
la perfuma su belleza.
Se queda rezando un sentimiento, cala el alma de su sueño
y entre las aras aparezca.

Y abrazado le llegó el amanecer, le sorprendió la luna
entre la barca tiritando.
Dejando entre sus manos, mil maneras de querer,
casi desnudo y haciendo el amor por tangos. 

miércoles, 14 de enero de 2015

Ya sea en la Habana, Chiclana o Morón

"No me gustan ni los relojes, ni los calendarios, sólo se encargan de poner nombre y fecha a los instantes que marcan nuestras vidas. Por eso, tampoco me gustan las prisas, salvo en ocasiones que lo quiera aquí y ahora, como en este preciso momento. No estoy indefensa, me encuentro más fuerte y  más sana que nunca. 
Saldré por las calles a buscarte a las luz de la luna, teniendo a las farolas como testigos, hasta que vea tu silueta a lo lejos. Es cuando me echaré a correr hacia tus brazos y me cargues en ellos. Susurrarte al oído, que ya estamos juntos, algo que sólo sabía el destino.


Nadie tiene el color de tus ojos, tu boca es de otra especie y tu respiración con la mia hacen un buen equipo.Ya tengo ganas, muchas, sin tener un reloj que nos cuente las caricias que nos damos. 
Tenemos toda una vida por disfrutar, saborear cada día, sacar el mayor rendimiento de él, apostar por la FELICIDAD a lo grande, viajar con una mochila sólo de buenos deseos, montar en globo, en paracaidas, practicar toda clase de deporte, correr por el mar a la caida de la tarde, tomar cerveza a la luz del lorenzo, comer palomitas en una tarde de lluvia y manta, cocinar ricos postres, conocer los bosques más salvajes, y las playas más exóticas, bailar al son de los tambores, reir hasta que te duela la panza, cantar sin tapujos, declararte mi amor en plena calle. Todo eso y mucho más tenemos pendiente, y cada vez que te sienta, poder sentirme orgullosa de tenerte en mi vida y le des un poco más de color.
Ya sea en La Habana, en Chiclana o Morón...... no te demores, que te espero."

Una relación es frecuencia

“Una relación es frecuencia. La frecuencia con la que hacéis cosas juntos. La frecuencia con la que no hacéis cosas por separado. La frecuencia con la que os veis y os dejáis ver. La frecuencia con la que os echáis de menos. La frecuencia con la que os estáis de más. La frecuencia con la que sentís. Con la que os reís. Y con la que lloráis, también. La frecuencia de vuestros planes. La frecuencia de vuestros recuerdos. La frecuencia de las benditas discusiones y de las malditas reconciliaciones. Frecuencias y más frecuencias. Frecuencia con la que os acostáis. Frecuencia con la que os abrís los ojos. O la cabeza. O el corazón. Frecuencia con la que os apartáis estando juntos y con la que os unís desde la distancia. Qué fácil se olvida uno de la frecuencia con que se hacen las cosas. Qué pronto se nos pudren y se tornan rutinas. Y qué fácil es olvidarse de que si no hay frecuencia, ni hay relación ni hay nada, pues puede que aún se sea, pero desde luego que ya no se está.
Un hábito es una frecuencia que nos gusta. Y un vicio es una frecuencia que nos hace mal. Cuántas relaciones que son hábito las mantenemos simplemente por vicio. Y cuántos vicios habituales acaban siendo un mero problema relacional.
Mi primera frecuencia en importancia fue, sigue siendo, y siempre será el error. Como le dije hace poco a alguien a quien aprecio, en esta vida encontrarás básicamente dos tipos de personas: la mala gente y los torpes. No hay punto medio, o vas a mala fe, o seguramente serás de los que se equivocan. Frecuentemente, sí. Por eso, hablar de frecuencias es hablar de distorsiones, de errores y de meteduras de pata. Dos veces en la misma piedra. Dos piedras de vez en vez.
Porque una vez es un punto, no tiene dirección en el espacio. Dos puntos, en cambio, marcan una línea recta. Y tres ya definen un plano. En cuanto existe más de un punto, ya intuimos un patrón. Una frecuencia. Y todo lo que se salga de ese tempo, es lo que acabamos llamando equivocadamente error.
Y hablando de errores. No hay mayor fallo que confundir frecuencias que se parecen mucho en apariencia, y sólo en apariencia. Por ejemplo, la frecuencia con la que se habla, que no tiene nada que ver con la frecuencia con la que se comunica. Porque hablar no es comunicarse. A que parece obvio. Pues no lo es. Uno puede hablarse todos los días y no decirse nada. Repasar la agenda como quien recita el listín telefónico y dejar congelado el sentimiento de hoy, por si lo recaliento precocinado para otro día. Hablar es sólo emitir. Comunicarse es preocuparse por que, además, te reciban. Y por supuesto, por la calidad de lo que se haya recibido. Y qué es la calidad sino la correspondencia entre lo que se estaba emitiendo y lo que se recibió.

 

Otro error básico muy pero que muy mío. Explicarme a mí mismo y a los míos por qué hago lo que hago y siempre del mismo modo. Distintas frecuencias, sí, pero siempre con la misma explicación. Y no. Así no funcionan las razones. Las razones son seres vivos. Mascotas emocionales que adoptamos tras cada acto llevado a cabo, y que desde el nacimiento mismo de nuestro recuerdo, se vienen a vivir con nosotros. Y las alimentamos, y maduran, y se desarrollan, y nos hacen compañía, y nos ayudan a estar mejor. Las razones son el mejor amigo del hombre y la más fiel amiga de la mujer. Un día, viendo la tele, te las miras por un momento y piensas cómo es posible que hayan crecido tanto, que ya no las reconozcas, con la poca cosa que eran cuando te las llevaste. Porque están vivas, y donde dijiste digo, dices Diego, y la verdad es que las dos suenan igual de bien y de adecuadas para el momento actual. No es que seas un puñetero incoherente, que también. Pero qué significa ser incoherente. Significa que tus razones crecieron y se fueron de casa. Y te dejaron solo otra vez. Las muy putas. Qué decepción.
Una relación es frecuencia. Cambia cualquier frecuencia y estarás cambiando la relación.
O mejor aún, cuida mucho tus frecuencias. Estarás cuidando tu relación.”



Risto Mejides

lunes, 12 de enero de 2015

Que el amor cuando tiene miedo, no es amor.
Que los ojos cuando se cierran, crean mundos.
Que la distancia es una excusa.
Que los finales sin adiós no son finales, son pausas.
Que por más que una puerta se cierre, podrá volverse a abrir en cualquier momento (una puerta no deja de ser puerta).
Que amar es entregarlo todo, y aún así sentirse llenos.
Que los días grises son necesarios.
Que hay gente que su sóla presencia te puede cambiar la vida.
Que nunca alcanzará un te quiero, un abrazo o un beso para dejarle saber todo lo que sentimos por alguien.