Todos somos especiales

miércoles, 7 de octubre de 2015

20 cortos para educar en valores

Cuando los niños nacen no son ni buenos ni malos. Es con la ayuda de sus padres, educadores, y de los que conviven con ellos, como aprenderán lo que está bien y lo que está mal decir, hacer, actuar, vivir.

Valores como la amistad, la comprensión, la tolerancia, la paciencia, la solidaridad o el respeto, son esenciales para un sano desarrollo de los niños. Educarles para que aprendan a valorar algunos comportamientos y conductas les ayudará a convivir mejor y a sentirse bien en el ambiente en que se encuentren.

Un niño conocedor del límite del otro, podrá vivir una vida sana y saludable, sea en su entorno familiar o escolar. Un niño que sabe respetar a los demás, será más fácilmente respetado, y así con todo.

No hay que olvidar que los niños aprenden con el ejemplo. El ejemplo que le dan sus padres en la forma de relacionarse con los demás, de pedir las cosas, de compartir mesa, asiento, de cooperar, de ayudar a los demás, de defender, de reclamar, de tolerar y aceptar. Si los padres no tienen paciencia con su hijo, ¿qué es lo que el niño va a aprender?

A continuación una serie de cortometrajes que tratan diversos temas, y que seguro ayudarán a los más pequeños a comprender la importancia de estos valores.
 

A los maestros de niños con necesidades especiales, esos que pocos recuerdan.

Ayer fue el día mundial de los docentes, instaurado por la UNESCO para unificar el día del maestro, que cada país ha puesto cuando le da la gana, y sobre todo para poner sobre la mesa la importancia de los profesores para hacer avanzar la sociedad. Así lo cuentan:
AUTISMOPOST
Es un hecho reconocido que los docentes no sólo son un medio de alcanzar los objetivos de la educación; son también la llave de la sostenibilidad y la capacidad nacional para lograr el aprendizaje y crear sociedades basadas en el conocimiento, los valores y la ética. Pero los docentes siguen afrontando los problemas derivados de la falta de personal, la escasa capacitación y la baja consideración social.

El Instituto de Estadística de la UNESCO calcula que para alcanzar el objetivo de la educación primaria universal de aquí a 2020 los países necesitarán contratar a un total de 12,6 millones de maestros de primaria.

Es cierto, en las manos de los docentes dejamos lo que mas preciamos, necesitamos profesionales capaces, sensibles, flexibles, que no se acomoden y entiendan la importancia de su labor. Y ellos necesitan consideración, respeto y medios para hacer su trabajo.

No, no todos son buenos profesionales. Los hay maravillosos y execrables, como en cualquier oficio. Y también hay una gran mayoría que procura hacer bien su trabajo, que pone interés y ganas, que no brillo, y que pueden equivocarse como cualquiera.

La mayoría, cuando oye hablar de algo como el día de los docentes, piensa en esos maestros de infantil o primaria, abriendo el mundo a niños pequeños; en los profesores de secundaria que procuran transmitir conocimientos y, sobre todo, el interés por adquirirlos; tal vez también en los profesores universitarios.

No son en los que primero pienso yo. Los docentes que tengo en mente son Ana, Ruth, Fran, María, Merche… y sus alumnos son niños como mi hijo,  como Jaime. Niños con autismo, con parálisis cerebral, con síndrome de Down, con X-frágil… a los que hay que ayudar a ser lo mas autónomos y felices posible en un mundo aun poco adaptado a la diversidad. Docentes que con frecuencia por poco dinero y con mucho trabajo tienen que ser aún más flexibles, capaces y sensibles para adaptarse a alumnos que son únicos, con retos y necesidades diferentes. 

Niños a los que enseñar a asearse, a regular su conducta, a comunicarse por los medios que sea, a alcanzar todo el potencial que encierran para encararse a esa sociedad a la que tanto le cuesta aceptar la diferencia.

Maestros que no se puede permitir los escrúpulos, la rigidez o que les fallen las fuerzas (tanto las físicas como las internas), que desarrollan su labor en colegios especiales, específicos, ordinarios, en centros de atención temprana, incluso acudiendo a las casas de sus alumnos. Maestros que, igual que muchos padres, se enfrentan al “no sé cómo lo haces” cuando cuentan a qué se dedican, a días complicados, a problemas inesperados.

En el curso 2011/2012 había 33.447 niños escolarizados en España en educación especial, en 479 colegios. Son muchos mas en realidad, ya que ahí no se cuentan los que acuden con apoyos a centros ordinarios.

Niños en los que nadie piensa cuando se habla en los medios de comunicación de la vuelta al cole, nos inundan de publicidad para conseguir nuevo material escolar o nos mandan los catálogos de juguetes para la Navidad. Niños de los que pocos se acuerdan atendidos por maestros que pocos recuerdan.

Por eso, un día después, gracias por estar ahí, dando lo mejor que sois capaces de reunir por nuestros hijos. Necesitamos vuestra fuerza.

Fuente: 20 minutos:
 

miércoles, 30 de septiembre de 2015

¿Y cuando?

Y cuando seamos capaces de mirar en el interior de una persona, buscar el verdadero motivo de una acción, un gesto o una palabra. Cuando no sólo nos fijemos en la fachada. Cuando pongamos en práctica la empatía. Cuando por unos minutos nos pongamos en los zapatos de la otra persona. Cuando experimentemos situaciones vividas por ella, sentimentos y daños. Cuando no prejuzguemos sin saber. Cuando dejemos a un lado el orgullo, el mal carácter, la hipocresía y la envidia.
Cuando pongamos todo esto en práctica....Apreciaremos la verdadera esencia y no las aparencias...
Y ahora me pregunto yo... ¿Y cuando?

lunes, 21 de septiembre de 2015

Enseñarás a volar

Enseñarás a volar, 
pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar,
pero no soñarán tu sueño.
Enseñarás a vivir,
pero no vivirán tu vida.
Sin embargo....
en cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño, 
perdurará siempre la huella
del camino enseñado.

Poema de la Madre Teresa de Calcuta.

miércoles, 2 de septiembre de 2015

DISLEXIA "Cuando las letras bailan"

Imaginemos que intentamos leer algo y las letras cobran vida de forma asombrosa. Ante nuestros ojos las letras se mueven caprichosamente, cambiando su orden y lugar, siguiendo una incomprensible danza. Todos a nuestro alrededor parecen entender el mensaje. Nos miran extrañados, pensando que no estamos atentos o que no conocemos las letras. Y nosotros,  que conocemos todas las letras, intentamos comprenderlo pero las letras se descolocan haciendo muy difícil la tarea.
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¿Seriamos capaces de ordenarlas y leer?

Los niños y niñas con dislexia, se encuentran diariamente con estas dificultades, su manera de ver las letras y de procesar la información que éstas transmiten no es la habitual. En muchas ocasiones estas dificultades pasan desapercibidas y los pequeños son etiquetados. Ellos no comprenden lo que pasa, pero se dan cuenta de que los demás pueden entender las letras perfectamente y ellos no, aunque hagan muchos esfuerzos.
Es fundamental que cómo padres y educadores, prestemos atención a estas dificultades. Debemos ponernos en el lugar de los niños y niñas con dislexia y adaptar la forma de enseñarles, para que puedan crear su aprendizaje.
La dislexia es una forma diferente de entender la información. Si desde un comienzo estimulamos a los pequeños de forma adecuada no tendrán ninguna dificultad. Si no lo hacemos aparecerán dificultades y otros problemas asociados como malestar emocional.

CARATERÍSTICAS DE LOS NIÑOS Y NIÑAS CON DISLEXIA 

  • Tienen una inteligencia normal y llegan a ser brillantes cuando desarrollan su potencial.
  • Muy curiosos y creativos.
  • Dedican mucho tiempo a las tareas escolares pero no obtienen los resultados deseados.
  • Parecen distraídos, con falta de atención y desinterés por el estudio.
  • Son incomprendidos, etiquetados de vagos y esto baja su autoestima.

¿CÓMO PIENSAN?

La dificultad de los niños y niñas con dislexia es que sienten como las letras se les agolpan en el cerebro y confunden unas con otras. Necesitan ordenarlas. Por ello debemos enseñarles de manera distinta, adaptada a su forma de pensar, para que desarrollen todo su potencial y puedan aportar orden a su especial danza de letras.

10 PAUTAS EFECTIVAS

  1. Conócele y comprende sus dificultades.
  2. Explícale que es lo que le ocurre. Dile que tiene una manera especial de entender las letras, que no es ni mejor, ni peor. Y cuéntale también que con la enseñanza adecuada no tendrá ningún problema.
  3. Coloca las letras separadas, les ayuda a distinguirlas.
  4. Proporciónale apoyo emocional, refuerzos y motivación, explícale sus características y hazle saber que puede hacerlo.
  5. Dale Instrucciones sencillas y una cada vez, asegúrate de que lo ha entendido.
  6. Ten paciencia y dale tiempo para pensar, ayúdale con preguntas, (pregúntale, por ejemplo ¿qué palabras empiezan por las mismas letras?)
  7. Apórtale guías que pueda seguir, para que poco a poco lo haga de forma independiente sin guía.
  8. Emplea juegos de letras con ellos. Sopas de letras, crucigramas, de una forma lúdica estimulamos su aprendizaje.
  9. Aprovecha sus errores como fuente de aprendizaje. Cuando se equivoque leyendo o escribiendo no le corrijas. Pídele que lo revise y que piense cual es el error.
  10. Se comprensivo con el pequeño y muéstrale tú crees en él.                                                         Fuente: http://www.educayaprende.com/

Amor, amor

Se necesita mucho valor para amar a las mujeres marcadas por el pasado, aquellas de carácter fuerte, pero de un corazón bueno. Se necesita mucho amor para curar las heridas, las desilusiones y sobretodo se necesita ser inteligente. Porque son tan maduras y tan experimentadas, que ya no creen en lo que sienten, si no en lo que estés dispuesto a hacer por ellas...
Buddha Bar - Amor Amor